"El transexual
nace, no se hace, y lo sabe desde los tres o cuatro años"
Así de rotunda se mostraba María
José Hinojosa Pareja, psicóloga experta en transexualidad, cuando se le
preguntaba en el Congreso Nacional de Pediatría que tuvo lugar en Octubre y
donde explicó la importancia que tienen los pediatras a la hora de detectar y
derivar precozmente los casos de forma correcta y el acompañamiento que precisa
la familia.
¿Demandan los médicos información
sobre transexualidad?
Bueno tengo que aclarar por un lado
que yo voy a este congreso como profesional de la psicología, pero también para
dar voz al colectivo Gamá. De lo que se trata es de hablar sobre la necesidad
de despatologizar las identidades transexuales y la no clasificación como
enfermedad mental.
Pero, ¿se sigue considerando la
transexualidad una enfermedad?
Sí. Se han dado pasos importantes
para cambiarlo, pero los sistemas clasificatorios más importantes en el mundo
siguen reconociendo la transexualidad como disforia de género. Ya no lo llaman
trastorno de la identidad sexual, pero sigue en vigor un término patologizante.
Esto estigmatiza a todas las personas transexuales porque les pone una etiqueta
médica y no se respeta la diversidad de los géneros y de las identidades y hay
muchísimas familias que no saben cómo intervenir cuando uno de sus miembros
está ante esta situación. Se sienten culpables y no saben qué recursos existen.
¿Y qué hacen?
Pues la primera puerta a la que
llaman es a la del pediatra, pero, ¿qué pasa si este profesional no ha
escuchado jamás hablar de la posibilidad de que los niños y las niñas con 4,5,
8 o 10 años puedan tener una disconformidad con su género? Pues que se queda
alucinado y no sabe ni qué hacer, ni qué decir, ni a dónde derivar a la
familia.
¿Cuándo se le da credibilidad a lo
que el niño afirma?
Una cosa es lo que dicen los
protocolos y otro la realidad. Según los protocolos, cuando hay un menor que
manifiesta sentirse del sexo opuesto la primera derivación se hace desde el
pediatra a la Unidad de Salud Mental Infantojuvenil. Esta edad se establece
porque es la que, por ley, fija la autonomía del paciente, y es entonces cuando
puede iniciar, sin supervisión de sus tutores legales, un tratamiento hormonal,
pero antes no. Eso no significa que no se establezca la transexualidad mucho
antes.
Me imagino que muchos casos estarán
claros desde muy pronto.
Desde luego. Mi opinión profesional
es que la transexualidad es algo con lo que se nace. Desde los tres o cuatro
años se cierra la interiorización de la identidad y si es la contraria al sexo
anatómico ya se comienza a verbalizar, lo que ocurre es que es alrededor de los
siete años cuando se fija la personalidad y es otro punto de inflexión que para
los transexuales es definitivo, a partir de ahí ya nada cambia.
¿Qué es lo que nunca debe hacer un
pediatra en estos casos?
Lo que no debe hacer nunca un
pediatra es decirle a la familia que el niño aún es muy pequeño y que su
identidad puede variar con el tiempo y que esperen hasta la adolescencia. Y es
que si no se sabe intervenir es mejor no hacerlo que hacerlo mal. Lo que sí hay
que hacer es acompañar a las familias, entrevistarlos, dejar que se desarrolle
la personalidad de una manera libre y sin represión, escuchar sus sentimientos
y no mirar para otro lado pensando que sucede es que hay una homosexualidad
latente. La orientación sexual responde a la pregunta quién nos gusta, pero no
a la de cómo nos sentimos que somos, si mujeres u hombres.
¿Pero no hay dudas?
No, porque desde pequeños son
constantes en esa identidad sentida y viven conforme a ese género y rechazan
que sus genitales no son los que deberían tener.
¿Cómo encajan las familias esta
situación?
Con mayor normalidad de lo que
podría parecer, pero luego se encuentran mucha falta de información y muchos
cuestionamientos, incluso en el ámbito sanitario. Esta mañana he estado con un
matrimonio que no paraba de llorar porque pensaban que habían fomentado la
transexualidad de su hijo de cuatro años dejándole jugar con muñecas. Ellos quieren
que él sea como quiera ser, pero no saben cómo hacerlo sin que su entorno los
juzgue, critique y les digan que están locos.
Artículo de G. Maestre publicado en Eldia.es
Artículo de G. Maestre publicado en Eldia.es

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